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miércoles, 18 de enero de 2012

El rincón.....

En aquel rincón, abrazada por aquellas frías paredes, la niña observa atónita el ir y venir de aquellas gentes.


Caras desconocidas que no le dicen nada. Hombres, mujeres y niños se pasean por aquella habitación. Ella, con sus grandes ojos, les mira suplicándoles una palabra y espera y espera. Las horas van pasando y sigue allí acurrucada entre sus piernas, inmóvil, esperando. Y aquella espera resulta desesperada. Y quiere levantarse, pero sus piernas no le responden. Por más que intenta no puede moverse. Sus huesos entumecidos por la frialdad que desprende el suelo, permanecen inmóviles. Ya no siente su cuerpo. Y aquellas gentes siguen con su ir y venir y ella no entiende nada. Quiere gritar, pero de su garganta no brota ni un mísero sonido. No siente su cuerpo, sólo siente frío, mucho frío.


A lo lejos se escuchan gritos desconsolados, llantos, quejidos que quiebran el alma. Pasan los minutos y cada vez se escuchan más y más cerca. Empieza a vislumbrar una silueta. Sonríe. Le parece conocida. Una mujer se acerca. Su pelo blanco destaca entre sus ropas negras. La niña vuelve a sonreír. Es su madre. Quiere levantar su mano, tocarla, abrazarla, sentirla.... pero sigue sin poder moverse. Siente dolor en su pecho, quiere llorar pero de sus ojos tampoco brotan lágrimas. Le grita sin voz, le suplica que no llore. Pero la mujer sigue llorando desconsolada. 


Su niña chiquita, allí acurrucada en aquel frío rincón yacía sin vida, pálida, fría, con sus enormes ojos abiertos.

Kass.